El IVA al cine ha provocado tanta polémica tras la rebaja como cuando se subió en 2012. La resistencia de las salas de cine a repercutir la bajada del impuesto a los consumidores generó hasta la queja del ministro de cultura, José Guirao, quien llegó a amenazar con una revisión del tributo cuando este periódico adelantó los datos de julio. Dos meses después de la rebaja del impuesto, las salas de cine siguen sin repercutirlo a sus clientes.

Según los datos del IPC de agosto, el precio de las entradas sin impuestos se ha incrementado un 7,5% desde la rebaja del tributo. Esto es, las empresas exhibidoras aprovecharon la rebaja del IVA para elevar sus precios y, así, mejorar su margen de beneficio. Nunca antes habían subido tanto sus precios, lo que muestra cómo han aprovechado la rebaja del tributo para engordar sus resultados.

El precio final para los consumidores (una vez incluidos los impuestos) sí que ha bajado, pero lo ha hecho mucho menos de lo que debería haberlo hecho si las salas de cine hubiesen repercutido todo el impuesto. Según los datos del INE, el precio final de las entradas se ha reducido un 1,8% desde junio, esto es, apenas un cuarto de todo lo que debería haber caído.

El INE no ofrece datos desagregados para las entradas de cine, estas cifras agregan los precios del teatro y de las salas de concierto. Sin embargo, el gasto de las familias en cine es muy superior, y la ponderación del INE responde al gasto total de los hogares en cada producto. Además, el único cambio del IVA ha sido para el cine, porque para los espectáculos en directo ya se bajó hace un año.

[El déficit del Estado duplicó en julio el objetivo para todo el año tras alcanzar el 1,5%]

Esto significa que la diferencia entre el precio antes de impuestos y después se debe exclusivamente al cine. En el caso del teatro y los conciertos, el IVA bajó en 2017 y no generó ningún cambio en la serie histórica, lo que muestra que su ponderación es casi inapreciable. En definitiva, la evolución del grupo responde básicamente a la evolución de las entradas de cine.

En toda la serie histórica no se había visto tal incremento en el precio de las entradas antes de impuestos, lo que muestra que realmente el sector vive un momento excepcional. Si bien es cierto que los precios han mejorado respecto a julio (cuando subieron un 9,7% a impuestos constantes), también es cierto que las salas de cine siguen quedándose la mayor parte de la bajada del impuesto.

Los datos del INE confirman los temores de los consumidores: las empresas de cine siguen aprovechando la rebaja del IVA para hacer caja

Los datos del INE confirman los temores de los consumidores: las empresas de salas de cine siguen aprovechando la rebaja del IVA para hacer caja. Estos son los números: para una entrada de cine de ocho euros antes del cambio impositivo: el IVA suponía una carga de 1,4 euros y el resto, 6,6 euros, era el precio de la sala. Si los cines hubiesen repercutido la totalidad del impuesto, el precio final de la entrada habría caído a 7,3 euros, ya que el IVA cargado hubiese sido únicamente de 0,66 céntimos.

En ese caso, el precio final se habría reducido un 9% gracias a la rebaja del tributo. Sin embargo, la realidad que muestra el INE es que el precio de venta al público de las entradas apenas ha caído un 1,8%, lo que significa que las empresas exhibidoras se han quedado más de dos tercios del beneficio generado por la rebaja del impuesto.

[El IPC interanual se mantiene en agosto en el 2,2%]

Estos datos respaldan la denuncia que realizó en agosto Facua. La asociación de consumidores repitió su estudio anual en agosto para comprobar si los cines que analiza habían repercutido la rebaja del impuesto a sus clientes. El resultado va en línea con los datos publicados por el INE: más de dos tercios de las salas analizadas no aplicaron la rebaja del impuesto. De ellas, la mitad se quedaron con el 100% de los ingresos extra y otras lo bajaron en una cuantía inferior a lo que correspondía. Por el contrario, menos de un tercio de las salas repercutieron la totalidad de la rebaja del impuesto.

Guirao también se pronunció en este sentido en agosto. El ministro aseguró que los datos que maneja el Gobierno apuntan que la mitad de las salas de cine no han repercutido la rebaja del impuesto.

La protesta de las salas

Después de todas las críticas recibidas, las empresas de cine salieron a defenderse la semana pasada. Lo hicieron a través de su patronal, FECE, con una encuesta en la que se preguntaban a sí mismas si habían bajado los precios. El 72% de las salas respondieron que sí repercutieron íntegramente la rebaja del impuesto y solo el 13% reconocieron que se habían quedado todo el beneficio fiscal.

La patronal no verificó en ningún momento si las respuestas de los cines respondían a la realidad, esto es, aceptaron las respuestas de las empresas como ciertas. Este periódico se puso en contacto con la patronal para realizar esa comprobación de los datos facilitados por sus asociados, pero se negó a ofrecerlos para proteger “la confidencialidad y privacidad” de las empresas. La patronal remitió los resultados al Ministerio de Cultura para presionar a Guirao para que no vuelva a subir el IVA.