El Banco Central de Turquía (BCT) ha decidido elevar uno de sus tipos de interés, la tasa repo semanal, en 625 puntos básicos, hasta el 24%, para tratar de remediar la crisis de divisas e inflacionaria, según ha comunicado la entidad este jueves. La subida de los tipos, hasta el doble de lo esperado por el consenso, lleva el jueves a la lira a dispararse un 5% frente al dólar.

“Los datos recientes indican una tendencia rebalanceadora más significativa en la actividad económica“, ha explicado el BCT, detallando que la demanda externa “mantiene su fortaleza” mientras que la demanda doméstica se ha “acelerado”. Este aumento de los tipos es el doble de lo esperado por el consenso.

La autoridad monetaria del país otomano subió esta tasa hasta el 17,75%, desde el 16% anterior, a comienzos de junio para tratar de frenar la inflación, aunque a las pocas semanas la lira turca se depreció. En lo que va de año, la divisa pierde casi un 40% de su valor respecto al dólar estadounidense.

“El Banco Central continuará usando todos los instrumentos disponibles en pos del objetivo de estabilidad”, ha asegurado la entidad. Su postura sobre política monetaria se va a mantener “hasta que las perspectivas de inflación muestren una mejora significativa”, ha añadido.

Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), Turquía cerró 2017 con una inflación del 11,14%. La previsión para 2018 es que se llegue a una inflación acumulada del 11,39%, mientras que en 2019 se moderará hasta el 10,5%.