Thomas Rohler, campeón de Europa de lanzamiento de jabalina. MICHAEL DALDERREUTERS

En este Europeo hay algunos tríos de ases. Para empezar, los familiares. El de los hermanos belgas Borlée, dos de los cuales corren hoy la final de 400, a cuyas medallas se asoma Óscar Husillos. El de los hermanos noruegos Ingebrigtsen, que, también hoy, participarán al completo en la de 1.500 con la insólita posibilidad de llevarse el podio a casa.

Tenemos asimismo hoy, en las semifinales de la distancia intermedia, los 800, al trío español que forman, por orden alfabético, Andújar (Dani), De Arriba (Álvaro) y Ordóñez (Saúl). El ADO. De nuestro trío en los 3.000 obstáculos, con la plata de Fernando Carro, tienen información en otro lugar de estas páginas.

Alemania dispone del suyo en el lanzamiento de jabalina. No son hermanos, pero como si lo fueran. Forman un todo indivisible y a la cabeza conjunta del ránking mundial. Son, por orden alfabético, Andreas Hoffmann, Thomas Röhler y Johannes Vetter. Y, como los Ingebrigtsen, trataban ayer de copar el podio. No lo lograron, pero casi. Les faltó el bronce, que fue a parar al estonio Magnus Kirt (85,96). El oro fue para Röhler, cerca de los 90 metros (89,47). Y la plata para Hoffmann (87,60). Vetter terminó quinto (83,27).

También doblete para Grecia en la pértiga femenina, a cargo de Ekaterini Stefanidi (4,85) y Nikoleta Kiriakopoulou (4,80), con la británica Holly Bradshaw (4,75). Todo podio implica la existencia de un trío de ases. En los 400 vallas, el máximo as fue el fenómeno noruego Karsten Warholm, que bajó con amplitud de los 48 segundos (47.64, récord nacional) y hoy disputará la final de los 400 lisos con una ambición sostenida por su talento. Fue una prueba de gran nivel, con el turco-cubano Yasmani Copello en 47.81 (también récord nacional) y el irlandés Thomas Barr en 48.31. Sergio Fernández, subcampeón europeo en 2016, terminó en séptima posición bajando, bravo, de los 49 segundos (48.98, su mejor marca del año). Para alguien martirizado por las lesiones y que aún arrastra problemas óseos en el peroné, lo que dicta un ritmo entrecortado de entrenamientos, se trata de algo muy parecido a una hazaña.

La jornada se cerró con los 100 vallas. Había tres ases alemanas. Fueron plata (Dutkiewicz, 12.72) y bronce (Roleder, 12.77). Pero el oro para la bielorrusa Elvira Herman (12.67).