Es muy probable que lo conozcas, pero lo que es 100% seguro es que alguna vez has compartido alguno de sus memes o vídeos. Porque lo que empezó siendo una simple página de Facebook a día de hoy se ha convertido en un fenómeno viral que engancha a 25 millones de usuarios dentro y fuera de España.

Las cifras no mienten: Cabronazi tiene 12 millones de seguidores en Facebook, 3,7 millones en Instagram y 266.000 en Twitter. Además, ha montado un grupo de webs propias y mueve unas cifras de negocio que casi nadie podría esperar. Sin embargo, también tiene su lado oscuro: muchos usuarios le acusan de enriquecerse gracias a chistes robados de internet o contenido generado por otros usuarios que, de manera involuntaria, ayudan a engrosar su volumen de negocio. Esta es la historia de Cabronazi, el rey español de los memes de internet. Lo que pasó a continuación te sorprenderá.

De una página de Facebook a una empresa

Cabronazi nació en enero de 2015 en un bar: “Tres amigos nos sentamos a tomar unas cervezas y se nos ocurrió la idea de abrir una página en Facebook para publicar todo el material que nos llegaba por Whatsapp”, aseguran a este periódico desde el proyecto. “El nombre inicial era ‘Cabronazo’, pero Facebook no nos lo permitió ya que lo consideraba un insulto, así que fuimos probando combinaciones”. Finalmente, el 25 de enero de 2015 nacía oficialmente la ‘fanpage’ Cabronazi.

La página no tardó en tener un éxito abrumador en Facebook, compartiendo a diario todos tipo de chistes y memes de contenido humorístico. La mayor parte de ese contenido era generado por otros usuarios, de modo que Cabronazi lo compartía mediante capturas de pantalla y similares. También era habitual que la ‘fanpage’ cogiese vídeos virales de Youtube o Facebook, se los bajase y se los subiese a su propia página.

En menos de un año ya habían conseguido 6 millones de fans, pero también bastantes detractores. Muchas personas empezaron a acusarles de vivir exclusivamente de coger contenidos de otros usuarios y publicarlos como propios. En cualquier caso, la cosa seguía subiendo como la espuma y las actualizaciones de Cabronazi en Facebook se compartían miles de veces cada día.

Un año después, y visto el éxito de sus publicaciones, los creadores entendieron que había llegado el momento de sacarle un rendimiento económico a aquello. Fue el 18 de enero de 2016 cuando se constituyó la empresa Cabsodisa SL, la empresa con la que Cabronazi iba más allá de la página de Facebook y se convertía de manera oficial en un negocio.

Cabronazi tenía un punto flaco a la hora de monetizar su contenido y vender publicidad: digamos que su nombre podía resultar muy polémico para las marcas a la hora de gastarse el dinero. “Cabronazi era un nombre muy agresivo y fue nuestro mayor hándicap a la hora de conseguir publicidad“, nos cuentan, “pero poco a poco las grandes marcas han ido confiando en nosotros”.

Así pues, el proyecto pasó de los perfiles en redes sociales a un macroportal, llamado Cabroworld, que aúna varios miniproyectos editoriales: “Decidimos abrir perfiles más específicos como Cabromotor, Cabropeludos, Cabogamer, Cabrodeportes y Cabronazi Resurrection, además del grupo CabroSolidario que nos permite utilizar nuestro alcance para publicar campañas solidarias semanalmente para ayudar a los demás”, aseguran a este diario.

369.874€ facturados en 2017

A tenor de las cifras, la monetización de Cabronazi no ha ido nada mal en estos dos años y medio: según las cuentas presentadas en el Registro Mercantil, Cabsodisa SL facturó nada menos que 369.784 euros en 2017, obteniendo un beneficio de 1.806 euros y un activo total de 256.388 euros.

Pero si estas cifras ya resultan llamativas, lo cierto es que Cabronazi se encuentra actualmente en una ligera caída. En 2016, su primer año de actividad, la facturación fue de 474.225 euros.

La empresa que gestiona Cabronazi facturó 369.784 euros en 2017, con un beneficio de 1.806 euros y un activo total de 256.388 euros

Para explicar la bajada en la facturación hay que tener en cuenta un factor: los constantes cambios en el algoritmo de Facebook, que desde hace tiempo viene perjudicando a las ‘fanpages’ (a las que en su momento tanto promocionó) y reduciendo su visibilidad a menos que paguen por aparecer en el ‘timeline’ de los usuarios. Dado que la ‘fanpage’ de Cabronazi enlazaba a la web de Cabroworld, la caída de las visitas ha supuesto un descenso similar en las cifras de negocio.

“El cambio de algoritmo de Facebook ha perjudicado mucho el alcance de las publicaciones, pero es un problema generalizado, cualquier página de Facebook se ha visto desfavorecida”, reconocen los responsables de Cabronazi. Además, “ahora la tendencia es utilizar Instagram y los usuarios están dejando un poco de lado Facebook. Todos estos cambios nos obligan a modificar nuestra estrategia para estar a la última en todo momento a pesar de que los beneficios se vean resentidos. Nadie dijo que esto sería fácil”.

Las cuentas empresariales de Cabronazi

Facturación Balance Activo
2017 369.874€ 1.806€ 256.388€
2016 474.225€ 168.033€ 246.853€

¿Quién está detrás de Cabronazi?

Cabronazi siempre tuvo un factor paradigmático: su anonimato. En algunas entrevistas aseguraban que tras la página se encontraban tres personas, pero nadie sabía sus nombres, ya que guardaban un hermetismo casi perfecto. Así, una página que en su web y sus perfiles en redes sociales había llegado a 25 millones de usuarios conseguía mantener en privado su secreto más valioso: la identidad de los fundadores.

Sin embargo, la constitución de la empresa Cabsodisa SL en enero de 2016 puso luz a uno de los impulsores: Carlos Soria Bernardo, actual administrador único de la compañía, que es la cara visible de la empresa, al menos ante Hacienda.

Cabronazi asegura tener tres socios, aunque en el Registro Mercantil solo aparece uno de ellos

En conversación con este diario, los creadores de Cabronazi aseguran de nuevo que los impulsores son un total de tres personas, aunque en el Registro Mercantil solo aparece el administrador único. Además, la empresa declaró en sus cuentas de 2017 ante el Registro Mercantil tener un solo empleado, lo que aparentemente dejaría fuera a uno de los fundadores, que, en todo caso, trabajaría como autónomo.

Además de ellos, la macroweb cuenta con colaboradores. En total, según aseguran a este diario los impulsores, el proyecto empresarial Cabroworld cuenta con “trece personas [los tres fundadores y tres colaboradores] que administran los diferentes perfiles”.

Las acusaciones: contenido robado de internet

Como decíamos antes, Cabronazi se ha convertido en uno de los mayores estandartes del humor ‘online’ en español, aunque también han recibido muchas críticas. Y es que parte de su actual contenido es generado por sus propios editores, pero si Cabronazi llegó a ser difundido por millones de personas fue merced, sobre todo, a las publicaciones en las que compartían contenido generado por otras personas y que, en última instancia, ha supuesto la generación de su actual volumen de negocio.

Desde la web se defienden: “Cabronazi tuvo mucha aceptación por parte de los usuarios de Facebook que no dejaban de aumentar, así que otras páginas web virales comenzaron a solicitarnos que publicásemos sus enlaces en nuestro perfil para poder conseguir un mayor alcance“, aseguran.

Y es que “al inicio solo pensábamos en publicar cosas divertidas para pasar un buen rato y divertirnos. Todo se hacía sin ánimo de lucro, no teníamos en mente que podíamos llegar a constituir una empresa”. Sin embargo, “en cuanto vimos que se podía hacer negocio y dimos el paso de crear la empresa, nos profesionalizamos y cambiamos la manera de trabajar. Desde 2016 comenzamos a mencionar al autor de todo el material que nos llega y lo publicamos siempre con su consentimiento”.

El argumento de Cabronazi no solo no se ajusta a las leyes españolas sobre propiedad intelectual, sino que tampoco convence a muchos usuarios. Basta con hacer una búsqueda rápida para comprobar que las acusaciones de plagio hacia Cabronazi son frecuentes y prácticamente diarias.

Los mensajes de Cabronazi al usuario de Instagram @cabroworld.
Los mensajes de Cabronazi al usuario de Instagram @cabroworld.

La Plataforma de Autores de Contenidos Originales (PACO) se ha convertido en uno de sus mayores enemigos, pero ni mucho menos el único: en los últimos días, según se ha difundido en varias redes sociales y recopilado en The Wat Mag, Cabronazi ha entrado en contacto con el perfil de Instagram Cabroworld para advertirle de que, de no eliminar su contenido, el asunto sería puesto en manos de su abogada. Para muchos usuarios, resulta irónico que precisamente Cabronazi se queje de supuestos plagios ajenos.

Los mensajes de Cabronazi al usuario de Instagram @cabroworld.
Los mensajes de Cabronazi al usuario de Instagram @cabroworld.

Los impulsores del proyecto, nuevamente, se defienden: “Somos virales para lo bueno y para lo malo, así que esto conlleva que a diario se creen cientos de cuentas falsas con nuestra marca. En lugar de denunciar estas cuentas pedimos amistosamente que modifiquen el nombre, pero en este caso en concreto el administrador que se encontraba detrás de la cuenta ha actuado de forma incorrecta, por ello hemos tomado las medidas oportunas para que este hecho no se vuelva a repetir, ya que no representa los valores de la empresa”.

El debate, por tanto, está servido. Nadie pone en duda que Cabronazi se ha convertido en uno de los mayores referentes del humor en redes sociales de nuestro país, pero su modelo, que en demasiadas ocasiones recurre a contenido generado por otras personas, cada vez convence a menos gente. Sobre todo si ese contenido robado genera una monetización y si esa monetización alcanza los 370.000 euros al año.