El once incial francés, el martes, durante la semifinal ante Bélgica. MICHAEL DALDERREUTERS

El reglamento de la FIFA sistematiza de forma escrupulosa la equipación de los equipos en la Copa del Mundo. Según el artículo 24, las selecciones deberán presentar “dos uniformes, titular y reserva”. Uno será de “colores predominantemente oscuros” y el otro, “de colores claros”. Ambos estarán compuestos por camisetas, pantalones y medias. Francia, primera finalista del torneo, ha exprimido a fondo la norma posible durante sus seis primeros partidos en Rusia. Ahora queda por ver si en la final del domingo repetirá o no.

Los hombres de Didier Deschamps han jugado de local en cuatro de las seis jornadas. En la fase de grupos, ante Australia y Perú; en octavos frente a Argentina y en semifinales contra Bélgica. Contra Dinamarca en la tercera jornada y Uruguay en cuartos, formaron con la equipación suplente. No obstante, en ninguna de estas ocasiones repitieron vestimenta.

En el debut frente a los ‘soceroos’ lucieron camiseta azul, pantalones blancos y medias azules. Ante Perú, camiseta azul y pantalones y medias rojas. Contra Argentina, camiseta azul, pantalones blancos y medias rojas. Y el martes, en semifinales, completamente de azul.

“Combinación, en caso necesario”

Aparentemente, los subcampeones de Europa se acogieron al apartado 4 del citado artículo 24. “En principio, las selecciones deberán vestir su uniforme titular tal y como consta en el formulario de colores del uniforme. Si los colores de dos equipos pueden llevar a confusión, el equipo anfitrión llevará su uniforme titular y el visitante el de reserva o, en caso necesario, una combinación del uniforme oficial y el de reserva”, asegura el texto de la FIFA.

El máximo organismo del fútbol intenta asegurar el éxito en las retransmisiones televisivas, incluso en los países donde miles de aficionados disfrutan de los partidos en receptores en blanco y negro.