Vía Complutense y Paseo de la Alameda, en Alcalá de Henares, son las calles más rentables de España para comprar casa y destinarla posteriormente al alquiler. En concreto, en ambas calles, un futuro inversor podría obtener una rentabilidad del 12,3%. Así lo revela el último informe inmobiliario de Solvia que ha desarrollado una herramienta que permite ofrece diferentes datos de mercado -precios, ventas, previsiones, alquileres…- a nivel de sección censal, lo que permite conocer con mayor precisión la situación de los diferentes micromercados que conforman un barrio, lo que ayuda a afinar aún más las decisiones de compra o inversión.

Desde que comenzó la recuperación inmobiliaria, los diferentes informes y estadísticas oficiales ofrecer datos muy generales del sector inmobiliario español, tanto el del alquiler como el de la compraventa. Frente a ellos, los expertos llevan meses insistiendo en las importantes diferencias existentes entre unas ciudades y otras, entre unos distritos y otros e incluso, tal y como muestra este informe, entre unas calles y otras.

De hecho, a nivel de municipio, la rentabilidad en Alcalá de Henares es del 6,3%, muy por debajo de ese 12,3% de Vía Complutense y Paseo de la Alameda y también bastante alejado del 8,2% del Paseo de los Curas, también en Alcalá de Henares. Todos estos porcentajes se calculan en base a la renta unitaria de alquiler del big data inmobiliario anualizada dividida entre el precio de venta medio en la zona, según datos del Consejo General del Notariado. Ambas calles se encuentran a escasos metros de la Universidad, con una alta demanda de universitarios.

La segunda calle más rentable en la Comunidad de Madrid se sitúa en pleno centro de la capital. Hablamos de la calle del Pez y la Corredera Baja de San Pablo en pleno barrio de Malasaña, donde desde hace dos años se vive un auténtico boom de precios debido al alquiler turístico. La rentabilidad en estas calles se sitúa en el 10,3%.

En el centro de Madrid, la calle del Pez y la Corredera Baja de San Pablo en pleno barrio de Malasaña, ofrecen una rentabilidad del 10,3%.

“Las rentas de alquiler se han disparado en Madrid y la presión inflacionista ha llegado incluso a barrios periféricos de la capital, elevando los precios del alquiler de forma considerable y aumentando la rentabilidad, que se acerca al doble dígito en zonas como Villaverde, Puente de Vallecas o San Blas. Por su parte, la demanda de menor poder adquisitivo se desplaza hacia otros municipios como Parla, Valdemoro o Rivas Vaciamadrid”, apuntan desde Solvia, quien destaca cómo “la presión del mercado del alquiler ha desencadenado un repunte de la demanda de compra en zonas que tradicionalmente han sido menos dinámicas como Usera, barrio de San Isidro, Tetuán o Chamartín, fundamentalmente por parte de pequeños inversores y ahorradores que compran viviendas para destinarlas al mercado del alquiler“.

Ocho de los once hot spots -puntos calientes- de rentabilidad identificados por Solvia se encuentran en la ciudad de Madrid, y presentan rentabilidades entre el 7% y el 10%.

Dos de las calles más rentables, en Barcelona

Avenida Meridiana y Carerre de Joan d’Àustria en Barcelona son, también, dos de las calles más rentables de España. En ellas, quien decide comprar para alquilar puede conseguir una rentabilidad del 11,8%, muy por encima del 5,5% de la media de Barcelona y por encima también del 8,9% de La Rambla y Calle de l’Hospital o del 8,1% de Parc de Pedralbes.

Varias calles de Alicante, Valencia o Murcia ofrecen rentabilidades de dos dígitos

Aunque el boom de los alquileres ha sido especialmente evidente en la ciudades de Madrid y Barcelona, además de en las Islas Baleares, lo cierto es que son varias las calles fuera de estos mercados en las que pueden conseguirse rentabilidades cercanas a los dos dígitos. Así, por ejemplo, en la calle de Les Moreres, calle de Pavía o Vara de Quart, en Valencia, las viviendas que se destinan al alquiler ofrecen rentabilidades entre el 11% y el 10%, mientras que en Alicante, las calles más rentables para alquilar son la Avenida de Ronda y la Avenida Jaime II, con un 10%. En Murcia, La Manga ofrece rentabilidades del 10,3%.

En Barcelona, por su parte, los alquileres siguen subiendo ya que la oferta existente no se ajusta a la demanda. Sin embargo, según el servicer de Banco Sabadell, “se está alcanzando un punto donde la demanda no puede asumir un mayor encarecimiento de las rentas, por lo que tenderán a moderarse en los próximos trimestres”.

Fuera de Barcelona, pero dentro de Cataluña, la calle más rentable para alquilar una vivienda se encuentra en Lleida. Un 10,2% en la Avenida Madrid y Avenida de Blondel, mentras que la calle Jaume II, se alcanza el 9,3%. En Tarragona, Rambla Vella y Vía del Imperio Romà, la rentabilidad roza el 10%.

Baleares es, junt a Madrid y Barcelona, uno de los mercados que más está sufriendo la tensión de precios de los alquileres. “Al igual que sucede en Madrid o Barcelona, la demanda es muy superior a la oferta y está generando un fuerte incremento en las rentas, que alcanza incluso las zonas más periféricas, incrementando notablemente el precio medio”, señalan desde Solvia.

Presión del alquiler turístico sobre el tradicional

“El efecto del alquiler vacacional agrava sensiblemente el problema. Se están presentando diferentes proposiciones de ley para regular el alquiler vacacional en la ciudad de Palma, que pueden ayudar a normalizar la situación. Este problema se agrava en el caso de Ibiza, donde está costando contratar a profesionales por la falta de oferta de vivienda en alquiler de temporada”.

Además de Valencia capital, el principal auge del mercado del alquiler se está produciendo en municipios del cinturón metropolitano como Torrent, Catarroja o Albal. En estas zonas existe un importante stock de viviendas procedentes de adjudicados de entidades financieras que se están destinando al alquiler, con un crecimiento sostenido de las rentas, según la herramienta de Solvia.

En Alicante, por su parte, el mercado de alquiler también ha experimentado importantes incrementos en Alicante capital y las zonas de playa, donde la oferta es muy escasa, ya que la mayoría de propietarios optan por el alquiler vacacional. En el interior de la provincia de Alicante, todavía existe un elevado stock y escasa demanda en poblaciones de interior como Castalla, Onil o Almoradí.