El 17 de octubre de 1968, hace medio siglo, se estrenaba ‘2001: Una odisea del espacio‘, una película que impactó a toda una generación… y levantó al mismo tiempo muchísima polémica. ¿El motivo? Ni el público ni la crítica entendieron el argumento del film, sus alegorías y, por supuesto, la escena final, el momento que más discusiones ha generado. Pero ahora, a punto de cumplirse medio siglo de su estreno y ya convertida, con todo, en obra maestra,en una entrevista inédita rescatada milagrosamente el propio Stanley Kubrick revela el significado oculto en la escena final de la cinta.

Los últimos minutos de la película dejan uno de klos momentos más comentados de la historia del cine. El astronauta David Bowman, aceleradamente envejecido, aparece postrado en una cama de una habitación con decoración neoclásica francesa. En un momento, levanta su mano derecha hacia el monolito y, poco después, desaparece, dejando su lugar a un pequeño bebé que parece viajar en dirección a la Tierra. ¿Qué es lo que Kubrick quería realmente decir?

En vida, el mítico director norteamericano se negó en varias ocasiones a explicar su significado, alegando que, en caso de hacerlo, lo que haría sería “marcar una hoja de ruta al espectador de lo que debe sentir”. El renacimiento, la trascendencia humana, la reencarnación… muchas son las lecturas que se sacaron del film… hasta que el propio Kubrick se traicionó a sí mismo en 1980: en un documental que a la postre no se estrenó, el propio director explicó el final.

Se trata de una grabación realizada por Junichi Yaoi con motivo del rodaje de ‘El Resplandor’, en el que entrevista al propio director sobre el film. Y, en una de esas preguntas, el propio Kubrick da la explicación de lo que realmente quiso transmitir. Sin embargo, ese documental nunca vio la luz y, ahora, un usuario ha descubierto el reportaje por casualidad, tras comprarlo en eBay sin saber muy bien lo que iba a descubrir, y ha colgado en YouTube el corte de Kubrick.

“Nunca lo quise explicar porque las ideas suenan tontas mientras que, si lo dramatizas, cada uno lo siente de una manera, pero lo intentaré: Bowman es atrapado por entidades divinas, criaturas de energía o inteligencia sin forma y lo colocan en lo que supongo que puede ser un zoológico humano para estudiarlo. Cuando terminan con él, como sucede en tantos mitos, se transforma y es enviado de vuelta a la Tierra, transformado y convertido en una especie de superhombre”, confiesa Kubrick.

De igual manera, en el corte de entrevista que se ha hecho público, el propio Kubrick revela que el hecho de que la habitación esté decorada de esa forma y con varias imprecisiones no es casual: “La habitación es una réplica deliberadamente inexacta, lo que sugiere que las entidades tenían alguna idea sobre lo que Bowman podría pensar que es bonito, pero que no estaban del todo seguros. Del mismo modo que los humanos no estamos seguros de qué hacer en los zoológicos con animales”.

Ahora, cincuenta años después del estreno de una película que ya es considerada como una de las grandes obras maestras de la ciencia ficción, una grabación hasta la fecha desconocida revela en voz de Kubrick qué quiso expresar en ese final. Muchos años después de fallecido, un documental perdido acaba con las interpretaciones de una de las escenas del cine que más ríos de tinta ha hecho correr, un misterio resuelto medio siglo después del estreno de ‘2001: Una odisea en el espacio’.