El Senado ha dejado en papel mojado la sorpresiva propuesta del Partido Popular para librar del recorte retributivo que se le avecina a miles de pequeños productores de renovables a partir de 2020. La mesa de la Cámara Alta, controlada por mayoría absoluta por el PP, ha decidido inadmitir la enmienda a los Presupuestos Generales del Estado que preveía dejar exenta de revisión de la retribución regulada de todas las plantas de energía verde de un tamaño inferior a los 300 kilovatios.

Según declara la presidencia del Senado, y de acuerdo con la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, la iniciativa del Grupo Parlamentario Popular ha quedado inadmitida “al introducir modificaciones que exceden del ámbito de la modificación de la Ley 24/2013, del Sector Eléctrico“. Por ello, esta enmienta no admitida a trámite “no es susceptible de subsanación”, afirma la Mesa del Senado.

La medida causó sorpresa entre las principales patronales de este sector, que no entendían una medida así cuando el Ministerio de Energía de Álvaro Nadal había negado esta posibilidad de manera reiterada. El PP presentó la enmienda el lunes pero en los servicios jurídicos de la cámara que preside Pío García-Escudero había ya dudas de su encaje legal, por lo que el ahora principal partido de la oposición procedió a hacer algunas correcciones. Sin embargo, estas no han sido suficientes y la medida no ha entrado siquiera a debate de las Cortes.

La medida supone un jarro de agua fría para muchos pequeños productores que esperan un descenso de la retribución regulada de hasta el 40% dentro de un año y medio para los próximos seis años. Muchos de ellos ya vienen de una difícil situación económica y de tener que refinanciar la deuda con los bancos por los cambios normativos de los últimos años. Gran parte de los mismos entraron al calor del ‘boom’ de 2008 cuando se crearon los huertos solares. Con esta medida había en juego alrededor de 900 millones de euros, según estima ‘El Economista’.

Pese a tratarse de una enmienda parlamentaria, fuentes conocedoras de la situación apuntan como muñidora de esta iniciativa a la cúpula del gobierno recién salido de La Moncloa. Esta semana el exministro de Energía Álvaro Nadal junto con Soraya Sáenz de Santamaría han estado supervisando todas las modificaciones que ha ido introduciendo a presupuestos en el Senado.

De hecho, los propios parlamentarios del Grupo Popular en las dos cámaras no estaban al corriente de estos importantes cambios. El malestar de los congresistas era patente en esta semana de enmiendas por el ninguneo que han sufrido desde el aparato del partido, fundamentalmente por las enmiendas relacionadas con los fondos solicitados por el PNV.

Huerto solar. (Efe)
Huerto solar. (Efe)

Giro inexplicable

En el sector pocos se explican el cambio de actitud del PP en este tema. Hace menos de un mes, el propio Gobierno de Mariano Rajoy utilizaba el veto en el Congreso de los Diputados para frenar una enmienda al proyecto de presupuestos de 2018 lanzada por el PSOE, junto con Podemos, ERC y grupo Mixto, que pretendía mantener la “rentabilidad razonable” de todas a las instalaciones de renovables a partir de 2020 inalterada en el 7,4%. El Gobierno tumbó esta propuesta con el argumento de que podría suponer un aumento de los gastos o una disminución de los ingresos del Estado.

Por eso desde el sector se extrañaban de esta medida del PP, que según explican no había dado opción a ningún tipo de interlocución por esta causa durante los últimos meses de gobierno. Fuentes inmersas en el caso apuntan a UPN como una de las claves en todo este proceso. El partido navarro, muy cercano al PP, estaba dispuesto a apoyar la medida del PSOE en el Congreso y se mantenía al corriente de lo que estaba ahora haciendo el PP en el Senado. Según explica un experto del sector, en Navarra hay mucha gente que ha quedado trasquilada con las renovables, incluso algunos de los propios dirigentes de UPN, lo que ha tenido también afectación en las cajas locales que fueron quienes financiaron muchos de los proyectos.

Más allá de eso, hay quien ve un movimiento electoralista del PP a la desesperada ahora que está en la oposición para intentar empezar a rescatar votos de un colectivo que ha sufrido de manera directa los cambios normativos del ejecutivo popular. Además de al colectivo de pequeños productores fotovoltaicos, la medida afectaba también a muchos generadores de minihidráulica. La banca, aún comprometida con muchos de estos proyectos, también se ve afectada. Ahora al PP sólo le queda iniciar el trámite legisltaivo para tratar de cambiar la ley eléctrica que ellos mismos diseñaron en 2013. No obstante, tendrá difícil capitalizar esta medida desde la oposición y con el apoyo mostrado por el nuevo Gobierno de Sánchez a las renovables.