El sector inmobiliario respira tranquilo con el cambio de Gobierno. El gabinete que ha formado el nuevo presidente, Pedro Sánchez, ha espantado temores que sí podrían haber condicionado a los inversores, como la posibilidad de ver a miembros de Podemos en el Ejecutivo, y ha colaborado a que el mercado interprete este relevo como un paso propio de la alternancia política, según reconocieron ayer algunos de los principales espadas del sector.

Reunidos en un coloquio organizado por Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), el consejero delegado de Merlin, Ismael Clemente; su homólogo en Haya, Carlos Abad; el presidente de Sareb, Jaime Echegoyen; el máximo responsable de Neinor, Juan Velayos; y el primer ejecutivo de CBRE, Adolfo Ramírez-Escudero coincidieron en señalar como “normal” la formación del nuevo Gobierno, convencidos de que la prudencia estará detrás de sus decisiones.

“Veo con plena normalidad el cambio que se acaba de producir en España, ya que supone el turno habitual entre ejecutivos conservadores o socialdemócratas en función del malgobierno o los episodios de corrupción”, señaló Celmente, quien ni siquiera teme un cambio de tributación de la socimis, entre otros motivos, recordó, porque el esqueleto de estos vehículos se creó bajo la presidencia del socialista José Luis Zapatero (aunque luego fue completada por el PP) y porque en Europa han coexistido los Reits (el equivalente a las españolas socimis) con partidos progresistas sin ningún problema.

“Me preocupa cero. El cambio de gobierno es normal y corriente y, además, en el área económica tiene bastante pinta“, ha resumido el consejero delegado de Merlin, quien también ha subrayado que la situación habría sido muy distinta si este área, por ejemplo, hubiera estado en manos en Podemos.

El mensaje de tranquilidad respecto al panorama político español es tal que ni siquiera se teme que pueda tener impacto en los planes de salidas a bolsa de las compañías. De hecho, Carlos Abad ha señalado que Haya, el ‘servicer’ inmobiliario de Cerberus, podría retomar sus planes de saltar al parqué en el último trimestre de este año o el primero del que viene.

En su opinión, tanto la salida a bolsa de su compañía, como la del resto de inmobiliarias y socimis interesadas, dependerá de otros factores, como el contexto macroeconómica y la ventana de oportunidad de los mercados, ya que, para Abad, la economía “cumple con mucha exactitud los ciclos de siete años bíblicos” y “quedan dos o tres años de ir hacia las vacas gordas, pero es difícil que lleguen a ser gordísimas”, ya que “normalmente se dan ciclos más moderados” que el anterior.

El convencimiento del máximo responsable de Haya de que el nuevo Ejecutivo en nada va a condicionar los planes del sector alcanza, incluso, a Sareb, sociedad participada en un 46% por el Estado, cuyo presidente, Jaime Echegoyen, se mostró convencido de que el relevo en Moncloa no afectará a su plan de negocio, restó importancia a los planes del PSOE, previos a la moción, realizar una auditoría a fondo, y puso en valor que “Sareb es un compromiso de España con la comunidad internacional”, algo clave para un nuevo Ejecutivo que se ha definido como europeísta.

Consciente de los rumores de cambio de cúpula que sobrevuelan ahora a todas las empreas públicas o semipúblicas, el financiero dejó claro que, al menos por el momento, nadie se ha puesto en contacto con él, y que “da igual quién esté al frente”. No obstante, también mostró su disposición a explicar a todo aquel que lo desee los números y objetivos de Sareb. Algo que, por otra parte, ya realiza mensualmente con los miembros de su consejo de administración, entre los que figura el Estado a través del FROB.

Donde se mostró menos optimista fue a la hora de hablar de los resultados futuros del banco malo, ya que a pesar de insistir en que cumplirá su mandato de devolver toda la deuda avalada por el Estado que sigue teniendo pendiente (unos 37.000 millones), también reconoció que “no se puede pretender que todo esto ocurra sin costar dinero a nadie”, en clara referencia a las entidades accionistas, y advirtió que tampoco se pueden esperar grandes beneficios.

La tranquilidad que muestra el sector ante el cambio de Ejecutivo va acompañada del convencimiento de que éste se verá beneficiado por el viento económico de cola, lo que facilitará la apuesta por la prudencia por parte de Sánchez.

Clemente, incluso, comparó el futuro próximo con la vecina Portual, al apostar por que el Gobierno “disfrutará del buen momento económico sin tocar nada”, de forma similar a lo que está haciendo el primer ministro de Portugal, António Costa, panorama que se podría prolongar hasta 2020 y, entonces, tras unas nuevas elecciones, sí que serán más decisivas las eventuales alianzas, en el caso de que lleguen a darse