El líder de la Liga Norte, Matteo Salvini, en una rueda de prensa en Roma. RICCARDO ANTIMIANIEFE

Salir de la moneda única, retirar las sanciones a Rusia, pedir a la Banca Central Europa (BCE) la cancelación de la deuda italiana,… Estas son algunas de las propuestas incluidas en un primer borrador del programa de Gobierno compartido que el Movimiento Cinco Estrellas y la Liga está negociando desde el pasado jueves. Un documento que según aclaran ambas formaciones “es una versión vieja que ha sido ampliamente modificada en el curso de los últimos encuentros”. “La versión actual -aseguran en una nota conjunta- no corresponde con la publicada”.

En el borrador del “contrato de gobierno”, como han bautizado el programa compartido que deberán presentar al presidente de la República, Sergio Mattarella, el Movimiento Cinco Estrellas (M5E) y la Liga solicitaban a la BCE la cancelación de 250.000 millones de títulos de Estado que están en manos de este organismo con sede en Frankfurt. Una operación que los estatutos del instituto dirigido por Mario Draghi prohíbe explícitamente. Además aseguran que uno de los objetivos del futuro gobierno será crear “específicos procedimientos técnicos y jurídicos que permitan a los Estados salir del euro y recuperar la soberanía monetaria”.

“Muchos contenidos han sido radicalmente cambiados”, se apresuraron a desmentir desde el M5E y la Liga, después de que la edición italiana del Huffington Post publicara anoche el documento. Con respecto al Euro, por ejemplo, sostienen que no pondrán en discusión la moneda única. “El borrador cambia tan rápidamente que he renunciado a leer las actualizaciones”, comentó el líder de os ‘grillinos’, Luigi Di Maio. El documento publicado “es anacrónico y ha sido cambiado en gran parte”, aclaró.

Aunque ambas formaciones mantienen que el programa actualmente en discusión difiere de la versión publicada, el borrador permiten entrever cuáles serán las líneas maestras que guiarían el futuro Gobierno italiano si las negociaciones entre ambas formaciones llegan a buen fin. Uno de los temas más delicados y donde la posición radical de la Liga inquieta a Europa es la política migratoria que Italia defendería ante la UE. En este punto el documento propone “superar la convención de Dublín a través de la reubicación obligatoria y automática de los solicitantes de asilo entre los Estados miembros de la UE”.

La relación de Italia con sus socios europeos es uno de los puntos críticos del programa. En el borrador confirman que el país transalpino mantendría sus compromisos con la OTAN y Estados Unidos pero abren las puertas a Rusia “como un socio económico y comercial”. En este sentido, abogan por el retiro “inmediato” de las sanciones impuestas a Moscú y la rehabilitación del presidente ruso, Vladimir Putin, como “interlocutor estratégico” en zonas en conflicto como Siria o Libia.

El borrador del documento fue redactado hace sólo dos días, pocas horas antes de que los líderes de ambas formaciones se reunieran separadamente con Mattarella para pedirle más tiempo. El documento fue publicado la noche del martes después de una jornada en la que desde la UE lanzaron un mensaje de preocupación por el desarrollo de las negociaciones entre los dos partidos euroescépticos que podrían guiar el futuro de Italia en los próximos años.

“Italia necesitará el apoyo de la UE”, dijo el comisario de Inmigración e Interior, Dimitris Avramopoulos, al ser preguntado por las críticas del líder de la Liga a la política migratoria europea. Por su parte el vicepresidente de la Comisión Europea, Jyrki Katainen, adivirtió que el nuevo gobierno deberá respetar las normas fiscales europeas, con sus límites al déficit y la deuda.

La respuesta de ambas formaciones, inmersas en unas complicadas negociaciones para formar un gobierno de coalición, no tardaron en llegar. El líder de la Liga, Matteo Salvini, denunció la “enésima e inaceptable interferencia de personas no electas” mientras que Di Maio aseguró que percibía “miedo ante el cambio” en cierto ‘establishment’.

El programa recoge además las propuestas de ambas formaciones respecto a la justicia y la ley sobre el conflicto de interés, una de las banderas electorales del M5E que pondría en serias dificultades a Silvio Berlusconi. El ex primer ministro italiano es socio en la coalición de centroderecha de la Liga y su paso atrás, retirando el veto al M5E, evitó la convocatoria anticipada de elecciones. Pero la inesperada rehabilitación política del ex Cavaliere por parte del Tribunal de Vigilancia de Milán, podría estar complicado las negociaciones para dar a la luz un nuevo gobierno.