La imagen que Quim Torra colgó en su cuenta de Twitter delante de la sede del PSOE. TWITTER

La noticia parece una broma, pero es absolutamente cierta. El nuevo presidente de la Generalitat, el radical independentista Quim Torra, viajó el 30 de septiembre y el 1 de octubre de 2016 a Madrid para, supuestamente, apoyar a Pedro Sánchez, que se enfrentó en el Comité Federal de aquel fin de semana a los barones de su partido y acabó dimitiendo como secretario general cuando perdió la votación del cónclave.

Todos los periodistas que cubrieron aquellos tumultuosos hechos pudieron comprobar que en las puertas de la sede del PSOE, en la calle Ferraz, se concentraron miles de militantes entre los que se colaron decenas de personajes estrafalarios que aclamaban al líder socialista. Entre ellos hubo muchos excéntricos que nada tenían que ver con el PSOE y que sólo querían perjudicar a este partido, entre ellos activistas también de Podemos.

La sorprendente noticia que ha saltado hoy a las redes sociales es que uno de aquellos personajes se ha convertido hoy, dos años después, en president del Gobierno de Cataluña. Fuentes socialistas rechazaron que Torra apoyara de ninguna manera a Sánchez, de hecho, nunca ha militado en el PSC. Según esas fuentes, el entonces activista catalán sólo pretendía mofarse y hacer daño al PSOE con varios mensajes que colgó en las redes sociales.

De hecho, Torra se declara en varios mensajes en Twitter partidario de Pedro Sánchez -aunque supuestamente ya era independentista en 2016- y a favor del federalismo o de trasladar el Senado a Barcelona. Sin embargo, todo el mundo sabe que su aspiración declarada ya desde entonces es proclamar la república independiente de Cataluña, separada del resto de España.

El president, entonces casi un desconocido, se dedicó a retransmitir su experiencia en la calle Ferraz en Twitter durante los días 30 de septiembre y 1 de octubre. La víspera del Comité Federal, a las 19:56 horas del día 30, Torra anunció en esa red social que ya estaba frente al PSOE “para dar apoyo a Pedro Sánchez” y para que “el Senado venga a Barcelona”. Torra se inmortalizó en ese tuit con un selfie frente a la sede socialista con su mujer y una de sus hijas.

Apenas media hora después, Torra volvió a inmortalizarse con otra foto en Ferraz, esta vez con dos grandes bolsas del supermercado Casa Elías, que está en Ferraz, 50 (la sede socialista está en el número 70).

En el mensaje explica que gracias a esas bolsas -se supone que llenas de productos alimenticios- ya está “preparado para resistir el asedio de Ferraz”. Ese tuit acaba con un “¡Por el federalismo!”.

Los mensajes de Torra están circulando por la red social desde anoche y han causado un enorme asombro en todo el PSOE, sobre todo por el hecho de que un presidente que se declara independentista se dijera hace año y medio partidario de un Estado federal. Los mensajes han causado también sorpresa porque reflejan una imagen extravagante de un dirigente político que ahora preside una institución de suma importancia constitucional.

Ya el día antes de su viaje, Torra equiparó la crisis del PSOE con el proceso independentista catalán: “En el fondo lo de Pedro Sánchez”, escribió, siempre en catalán, “es bastante similar a lo nuestro. Todo acaba dependiendo de autodeterminarse y de quién controla el territorio”.

El perfil oficial en Twitter del PSOE ha querido desvincular absolutamente a este partido del actual president. En un duro mensaje colgado esta misma mañana, Ferraz asegura: “Que no te cuenten un bulo. No. Torra nada tiene que ver con ningún socialista”. Según continúa el mismo mensaje, el president “representa la peor derecha. Vino a Ferraz a reírse de nosotros”. Desde el PSOE insisten en que ahora están “conociendo su xenofobia, su supremacismo. Ahora sabemos también de su indignidad, impropia de cualquier político”.

Estos días, el líder del PSOE al que Torra supuestamente apoyaba ha sido muy firme y contundente en contra del president. Ayer mismo, Pedro Sánchez se reunió en Moncloa con Mariano Rajoy para advertir al nuevo Gobierno de Cataluña que el Gobierno y el principal partido de la oposición volverán a apoyar la aplicación de nuevo del artículo 155 de la Constitución en el caso de que el Govern vuelva a saltarse la legalidad.

En esta ocasión, subrayan fuentes socialistas, el PSOE es partidario de aprobar una aplicación más dura de este precepto constitucional para hacer imposible que los independentistas vuelvan a quebrar el Estado social y democrático de derecho que consagra la Carta Magna.