Bloque de viviendas de lujo en el madrileño Barrio de Salamanca. EL MUNDO

Empresarios mexicanos con alto poder adquisitivo que buscan viviendas clásicas con un precio de entre dos y cuatro millones de euros. Éste es el perfil de los últimos vecinos que están desembarcando en el madrileño y cotizado Barrio de Salamanca y sus alrededores. Tras la llegada de familias e inversores venezolanos y colombianos, la última tendencia que se empieza a ver en el residencial de lujo de la capital está protagonizada por ciudadanos procedentes de México que, desde hace varios meses, son cada vez más numerosos en los barrios más caros y lujosos de la capital.

“Un 18% de los compradores de residencial lujo el año pasado fueron latinoamericanos, principalmente venezolanos y mexicanos y, según nuestra experiencia, éstos últimos cada vez compran más aquí”, asegura Carlos Zamora, director de Residencial de la consultora Knight Frank, que participa en buena parte de las transacciones que se llevan a cabo en el sector prime de la ciudad.

Les interesan las viviendas en fincas clásicas a partir de 200 metros cuadrados, de estilo señorial y ya reformadas y listas para entrar a vivir. Quieren también que tengan recibidores espectaculares, espacios amplios, salones diáfanos y vestidores, en lugar de armarios. “Les interesa más Madrid que Barcelona, pero no pretenden quedarse aquí a vivir, sino tener un punto como lugar de paso”, explica Anna Molgó, directora de Comunicación y Relaciones Públicas de Barnes, otra de las consultoras que gestiona este tipo de operaciones en el país.

La proximidad cultural con España y, sobre todo, la animadversión de Donald Trump hacia sus vecinos del sur han acentuado la llegada de este tipo de inversores a la almendra de oro de Madrid. “Antes se iban a Las Vegas o a Houston, pero ahora cada vez más mexicanos deciden traer su dinero aquí”, añade Molgó. En una especie de efecto llamada, muchos siguen el camino de familiares y amigos que ya han comprado en la capital buscando una buena calidad de vida y también seguridad jurídica y personal lejos de la situación de su país de origen.

Apunta Carlos Zamora que, junto al Barrio de Salamanca, también la zona de Chamberí y los Jerónimos despiertan su interés. “Estos compradores son conscientes de los niveles actuales de mercado y el precio no es un problema para ellos, porque Madrid sigue siendo competitiva frente a otras capitales europeas”, afirma.

A estos factores se suma la próxima apertura de la Casa de México en la capital, que contribuirá a fomentar los lazos emocionales con ese grupo de población. De hecho, Molgó no descarta que, a la larga, lo que ahora es una vivienda de paso, se convierta en un hogar permanente que haga que los empresarios traigan también sus negocios e inversiones al país.