Jon Rahm abraza el trofeo del Open de España tras su victoria. Victor LerenaEFE

El golfista vizcaíno ganó el Open de España y desató el fervor de la multitud de aficionados que se acercaron al Club de Campo de Madrid

Desde el año 1995 con el triunfo de Severiano Ballesteros en el Club de Campo no se vivían escenas tan multitudinarias en un campo de golf. Un chico robusto de Barrika, que ha puesto patas arriba el golf mundial en los últimos 20 meses, es uno de los grandes culpables. Jon Rahm levantó el trofeo de campeón del Open de España ante más de 18.000 personas. Casi 48.000 abarrotaron el Centro Nacional de Golf durante los cuatro días de torneo. «En sólo dos días ha venido más gente que algunos torneos que jugamos en el PGA Tour durante toda una semana», afirmaba un sorprendido Jon ante las apabullantes cifras.

De los 47.218 espectadores, alrededor de 7.000 llegaron a el campo ubicado en Ventisquero de la Condesa sin haber empuñado un palo en su vida. En uno de los greens de prácticas descubrimos a Paco y Mercedes y sus tres niñas; vienen desde Valencia y siguen a Jon Rahm desde que se hizo profesional. Pero nunca han pegado un golpe de golf, de hecho no tuvieron reparo en acariciar la hierba de uno de los greenes.

Muchas intrahistorias dentro de la principal, la victoria de Jon Rahm en el Open de España. El de Barrika llegó a la última jornada a dos golpes de la joven promesa irlandesa Paul Dunne. Entre medias se situaba el español Nacho Elvira, dispuesto a lograr su primera victoria en el Circuito Europeo. Jon, que ha destacado en toda la semana por sus comienzos explosivos, no iba a ser menos el último día. Logró un arranqué con dos birdies que le permitió alcanzar la cabeza del torneo. Desde entonces, un Rahm sobrado administraría perfectamente sus esfuerzos para terminar su vuelta con cinco golpes por debajo del par (-20 en el acumulado) y dos golpes de ventaja que le permitirían alzar la copa que le entregaba el Ministro Íñigo Méndez de Vigo.

El único con opción de suspender su fiesta fue Nacho Elvira. Un espectacular birdie en el hoyo 14 le situaba en cabeza empatado. El putt de poco más de un metro en el 16 le hubiera dado el liderato en solitario, pero se escapó. La crueldad de este deporte se cebaba con el jugador de Madrid que enviaba su bola al agua en el hoyo 17. Aún conmocionado, tuvo el detalle de ondear una bandera de España en su entrada en el green 18, ante la locura colectiva.

El intenso abrazo con Miren

Rahm logra con esta victoria completar una carrera de éxitos en campeonatos nacionales (lleva ganando en todas las categorías desde cadete), después de sellar un triunfo con el que cierra un impresionante círculo. El Open de España supone su tercera victoria en el circuito Europeo, sin duda la más emotivo de su carrera. Fue intenso y emocionante el abrazo con su abuela materna Miren, que por primera vez veía a su nieto como profesional jugando al golf.

Rahm, cuyo explosivo carácter provocó algún roce con el público esta semana, no podía ocultar la emoción «Ganar en esta ocasión es especial. Una vez que decidí venir, a pesar del cansancio del Masters, no era sólo por la promoción del golf. Quería venir a jugar y a ganar. El hecho de hacerlo aquí, con todo lo que significa este torneo, en el Centro Nacional donde he pasado tanto tiempo, que sea mi primer Open de España… hay muchas cosas que lo hacen especial. Es difícil describir lo que siento», concluía un Rahm que se crió golfísticamente en este campo durante sus años becado en la Blume y que prometía volver al Open de España cada año. También añadió que sueña conquistar la Ryder Cup: «Me encantaría ser parte del equipo y ganar esta vez la copa que todos los europeos queremos ganar».