Una cinta de Vueling, en el aeropuerto de El Prat, durante la crisis de la compañía en agosto de 2016. AFP

Sin atisbo de fechas de negociación por el momento, los días 25, 26 de abril y 3 y 4 de mayo volverán a ser complicados para los pasajeros de Vueling. Casi olvidada ya la crisis de capacidad que en julio de 2016 provocó situaciones de retrasos y cancelaciones en El Prat, los usuarios de la aerolínea low cost española se enfrentan ahora a la posibilidad cada vez más real de vivir la primera huelga de pilotos de la compañía.

Las posiciones están más enfrentadas de lo que parecía hasta hace poco, lo que puede acabar por dañar los buenos resultados de los que disfruta ahora la aerolínea del grupo IAG. “Hemos ayudado a la compañía a sacar la operativa durante estos años” rebajando sus condiciones, explica el jefe de la sección sindical de Vueling en el Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla), Juan Manuel Redondo, en relación a tiempos complicados como 2015, la mencionada crisis de capacidad en 2016 o la Opa de IAG.

Ahora que “Vueling está triplicando sus beneficios, y que incluso ha habido repartos de hasta 100 millones de euros de dividendos antes de resultados”, asegura que las condiciones de los pilotos no cambian.

“Es peor”, afirma Redondo, porque la única oferta de la empresa -que dicen ha sido rechazada por el 90% de los pilotos- “supone una mejora cero e incluso empeora las condiciones del convenio anterior”. En este sentido, argumenta el Sepla que la compañía ha querido eliminar los niveles profesionales más altos.

Para los pilotos de Vueling, sus carreras profesionales se están frenando: cobran “un 30% menos de media durante cinco años respecto a sus colegas de las principales competidoras, léase Ryanair o easyJet. Y piden una equiparación de sus emolumentos dentro del grupo al que pertenecen, aunque no se han sentado a negociarla aún.

No obstante, se manifiestan “flexibles respecto al incremento salarial y las mejoras laborales”. “Pero nos preocupa también mucho la fuga de pilotos y la falta de medidas de la empresa contra ella”. Sólo en lo que va de año Sepla calcula que al menos 30 profesionales se han sumado a los 90 que el año pasado dejaron Vueling. “Y no es que se vayan a otro sitio en concreto sino que no quieren estar en la compañía”, asegura Redondo. “Aunque es una compañía con gran potencial”, reconoce.

Problemas para la conciliación familiar debidos a las programaciones o la pérdida de días libres que, cuentan, afectó a más de 100 pilotos que al cierre de 2017 no pudieron disfrutarlos para que la compañía mantuviera sus vuelos previstos son, no obstante, casi pecata minuta al lado de la inquietud que les suscita un posible traslado al extranjero para avanzar profesionalmente.

El crecimiento de Vueling está en el quid del conflicto porque los tripulantes le reclaman “lealtad” con los acuerdos alcanzados en los que ellos se apretaban los cinturones. “Se están incumpliendo condiciones del segundo convenio”, sentencian justo cuando ahora se negocia el tercero. Consideran que Vueling tiene una “deuda” con ellos. “Está siendo una gran inversión para los accionistas pero no para los pilotos en su carrera profesional”.

Aunque la compañía afirma que este año se está creciendo en España, los pilotos temen la puerta abierta que ha dejado al no querer pactar ningún porcentaje de crecimiento dentro. Recuerdan que el propio consejero de Vueling, Javier Sánchez-Prieto, ya anunció que el crecimiento sería el doble fuera de España.

Actualmente, Vueling tiene alrededor de 1.000 pilotos basados en España, y unos 150 en el extranjero. Pero el Sepla teme que esta situación se revierta. Plantearon a la compañía un pacto de crecimiento mínimo “en España del 15% y el 85% fuera” con el fin de evitar que el desarrollo de sus carreras les obligue a trasladarse con sus familias al extranjero. Pero “Vueling no está dispuesta a garantizar absolutamente nada”, dicen “crecerán donde les parezca”. Y los pilotos apuestan por mantener sus bases en España. Ese choque de posturas ha desencadenado su plante.

El único encuentro entre las partes tras el aviso de huelga es el que ayer por la tarde mantuvieron con las autoridades para fijar unos servicios mínimos que los pilotos se comprometieron ya por la mañana a cumplir a rajatabla.