La agencia de calificación de riesgo crediticio Moody’s ha subido un escalón la nota de España, de aprobado medio a aprobado alto (de Baa2 a Baa1), por la fortaleza de una economía más equilibrada en su patrón de crecimiento y que se ha mostrado resistente frente a factores políticos.

La última vez que Moody’s actualizó el ‘rating’ de España fue hace cuatro años, en febrero de 2014, cuando elevó la nota desde ‘Baa3’ hasta ‘Baa2’ que mantenía hasta ahora, y le asignaba una perspectiva ‘positiva’, lo que implicaba una mejora de la calificación en el corto plazo. No obstante, en febrero de 2016, la calificadora decidió situar la perspectiva en ‘estable’ y mantener la nota.

El anuncio de Moody’s implica que la deuda soberana a largo plazo de España contará con su nota más alta de los últimos seis años en el caso de esta agencia, después de que en junio de 2011 su calificación bajara del ‘A3’, que suponía un grado de inversión de calidad buena, hasta ‘Baa3’, que lo situaba a un escalón del bono basura. Moody’s tiene previsto volver a evaluar la nota española el próximo 5 de octubre.

No obstante, la nota de Moody’s –en términos equivalentes– se sitúa un escalón por debajo de las calificaciones fijadas por Fitch, que situó el ‘rating’ de España en ‘A-‘ con perspectiva ‘estable’, y por Standard & Poors (S&P), que lo colocó en ‘A-‘ con perspectiva ‘positiva’, mientras que se posiciona dos niveles por debajo de la nota otorgada por DBRS, que la fijó en ‘A’ con perspectiva ‘estable’.