13.02.201810:35 H.

‘Robots’ que dan saltos mortales, máquinas que se creen mascotas… Boston Dynamics lleva años sorprendiéndonos (o aterrorizándonos) con la evolución sus inventos que muestran el crecimiento de la robótica, pero puede que esta vez haya llegado al límite. Su último invento es capaz de identificar una puerta cerrada, abrirla en un tiempo récord sin ayuda de nadie y, por si fuera poco, puede cooperar con sus compañeros para que todos pasen ese obstáculo antes de continuar su camino.

Este ‘perro robot’ de la antigua empresa de Google (la compró en 2013, pero la acabó vendiendo en 2016 a la japonesa Softbank por 100 millones de dólares) es una actualización de uno de sus últimos proyectos, presentado en noviembre de 2017. La diferencia con su antecesor, el cual también aparece en el vídeo publicado por la compañía, es que la nueva versión cuenta con un brazo articulado colocado en la parte superior de su cuerpo. Este, que se asemeja a los brazos robóticos industriales, es capaz de encontrar el picaporte de una puerta y accionarlo para conseguir abrirla e incluso mantenerla para dejar pasar al robot, y a otros de sus compañeros.

Esta mejora ha sido publicada a través del canal de YouTube de Boston Dynamics y, como no, ha aterrado a toda la red. Y es que habíamos visto a robots de la compañía abrir puertas antes, pero nunca como lo hace este ‘SpotMini’ (así se llama el ‘perro robot’). Esta máquina ubica, reconoce y maneja hábilmente el picaporte de una puerta, y luego sujeta la puerta para permitir que su ‘hermano’ pase a la siguiente habitación.

Eso sí, este tipo de brazos no es nuevo en el ‘bot’ cuadrúpedo de la empresa norteamericana, uno de los ancestros de ‘SpotMini’, creado en 2016, ya contaba con una herramienta de este estilo con la que era capaz de coger platos y meterlos en el lavavajillas o incluso tirar la basura al contenedor. Ahora toca esperar para ver si el “mejor amigo del hombre”, como lo denominan en Boston Dynamics, se queda ahí o sigue evolucionando sus capacidades.

De momento, el vídeo de su proeza ya cuenta con casi 700.000 visitas y ha conseguido asustar un poco más al género humano, aunque parezca que solo quiere ser un ‘robot’ cortés.