Comer con ansiedad y 'picotear' favorecen la obesidad
Comer con ansiedad y ‘picotear’ favorecen la obesidad – ARCHIVO

OBESIDAD

Masticar bien los alimentos, esperar dos horas tras la cena antes de irnos a dormir y evitar picotear una vez cenados, claves para perder peso y prevenir la obesidad

MADRID13/02/2018 02:15hActualizado:13/02/2018 02:15h

El exceso de peso, tal y como han mostrado infinidad de estudios, es muy perjudicial para la salud. Tal es así que con objeto de poder disfrutar de una vida larga y saludable, es absolutamente crucial que no acumulemos demasiados kilos de más. Y una vez ganados, que los perdamos. Lo cual no resulta nada fácil. Y es que no todas las personas disponen de tiempo o voluntad para hacer ejercicio o ponerse a dieta. Todo ello sin olvidar que las dietas no siempre funcionan. Y no porque las hagamos mal, sino porque el cuerpo siempre se resiste a perder la grasa acumulada. Sin embargo, hay una manera muy sencilla para forzar al cuerpo a que se desprenda de esos kilos de más. Y para ello, como muestra un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Kyushu en Fukuoka (Japón), tan solo tenemos tomarnos nuestro tiempo para comer –que no quitarnos nuestras comidas de encima.

Como explica Haruhisa Fukuda, director de esta investigación publicada en la revista «BMJ Open», «los cambios en los hábitos alimenticios pueden afectar a la obesidad, el índice de masa corporal (IMC) y el perímetro de cadera. Así, las intervenciones dirigidas a disminuir la velocidad con la que se come pueden resultar efectivas a la hora de prevenir la obesidad y sus riesgos asociados para la salud».

La digestión comienza al masticar

En el estudio, los autores siguieron la evolución de cerca de 60.000 adultos diagnosticados de diabetes que se sometieron a exámenes médicos periódicos entre los años 2008 y 2013 para evaluar, entre otros muchos parámetros, su IMC y su perímetro de cadera. Y cada vez que uno de los participantes acudía a su médico para someterse a estos exámenes, era preguntado sobre sus hábitos de vida, muy especialmente sobre aquellos relacionados con su alimentación, su calidad de sueño y su consumo de tabaco y alcohol.