Este año se centrarán en estabilizar sus plataformas y hacerlas más fuertes en aspectos como la seguridad

El ciclo de desarrollo de Apple funciona con la precisión de un reloj suizo. Todos los meses de junio la compañía anuncia las funciones, aplicaciones y servicios que traerán las nuevas versiones sus sistemas operativos iOS y macOS, comienza la fase de pruebas y tres meses después, a mediados de septiembre, se distribuyen finalmente a los consumidores.

2018 no será diferente en este sentido, pero los usuarios de los productos de la manzana podrían encontrarse con menos sorpresas y novedades de las esperadas. Según fuentes de la compañía a las que ha tenido acceso la publicación Bloomberg, varias de las novedades previstas para este año se han retrasado y no llegarán a los dispositivos hasta 2019.

La razón es que la presión de un ciclo de novedades anual empieza a ser demasiada para los equipos de desarrollo. Apple tiene ahora una línea de productos mucho más extensa y diversa que hace una década y los plazos que usaba hasta ahora se han vuelto demasiado cortos para asegurar que las nuevas funciones lleguen a los productos sin problemas.

El resultado visible es que cada vez resulta más frecuente encontrar fallos en las aplicaciones y servicios de la compañía. Algunas de las novedades clave de sus nuevos productos llegan también con retraso a mercado.

Es lo que pasó, por ejemplo, tras el lanzamiento del iPhone 7 Plus, el primer teléfono de la compañía con doble cámara. El conocido como “modo retrato”, que imita el efecto de desenfoque de una lente de gran apertura en cámaras reflex, tuvo que retrasarse hasta meses después del lanzamiento.

Lo mismo ha ocurrido con el HomePod, el primer altavoz inteligente de Apple, que salió a la venta la semana pasada. No sólo llega al mercado con retraso (Apple esperaba venderlo a finales del pasado año) sino que que carece de dos importantes funciones -el modo de sincronización de dos unidades para sonido estéreo y de varias unidades en distintas habitaciones de la casa- que tendrán que añadirse posteriormente mediante una actualización de su software.

Varios usuarios han observado también fallos en la aplicación de teléfono del nuevo iPhone X o problemas en la función de rotación de la pantalla en los modelos de teléfonos con pantallas de mayor tamaño.

Según Bloomberg, que ha tenido acceso a fuentes internas de la compañía, la situación ha llevado a Apple a cambiar su estrategia interna de desarrollo. “En lugar de mantener a los ingenieros en un calendario anual implacable y funciones de integración en una única actualización, Apple comenzará a centrarse en los próximos dos años de actualizaciones para su sistema operativo iPhone y iPad”, asegura la publicación.

Los ingenieros, además, podrán retrasar el anuncio de nuevas funciones si consideran que no van a estar listas a mediados de septiembre, cuando Apple lanza las nuevas versiones de su software. El cambio fue anunciado a nivel interno hace un mes por Craig Federighi, vicepresidente y responsable de software de la empresa de Cupertino.

Los sistemas operativos iOS 12 y macOS 10.14 (conocidos internamente como “paz” y “libertad”, según Bloomberg) serán los primero afectados por esta decisión. Apple planeaba un cambio de diseño importante en la página principal de iOS, nuevas funciones de multitarea para los iPads, mejoras en el Apple Pencil y nuevas herramientas para organización de correos y edición de fotografías.

Ahora, estas funciones se anunciarán en 2019 y Apple dedicará más recursos a depurar los sistemas operativos y asegurar una mayor estabilidad. La empresa ha tenido que hacer frente este año a un severo golpe de imagen por su decisión de recortar la potencia de los iPhones con baterías degradadas, resultando en una peor experiencia de uso para muchos usuarios.

Bloomberg, en cualquier caso, apunta a que habrá novedades en las nuevas versiones de iOS y macOS. Es probable que Apple anuncie soporte para aplicaciones universales capaces de funcionar tanto en sus dispositivos móviles como en los ordenadores Mac.

Habrá también novedades en los “animojis”, los avatares virtuales que copian las expresiones faciales del usuario. La llegada de FaceID -la tecnología de identificación facial del iPhone X- a la gama iPad permitirá usarlos ahora en la tableta y Apple añadirá también nuevos personajes y funciones de edición.

Se espera que la empresa actualice también algunas de las aplicaciones del sistema que llevan años olvidadas, como la dedicada al seguimiento de acciones en bolsa; nuevas funciones para Siri y un mayor control sobre avisos y notificaciones en la función de No Molestar.